18 mayo 2010

Amelie Nothomb

Contrariamente a lo que se suele creer, en mi literatura existe muy poca premeditación. Escribo tal como me sale y, a menudo, al releerlo cobra sentido. Siempre he pensado que la literatura surge en el instante de transcribirla en el papel. Mi admirado Stendhal, por ejemplo, dictó las seiscientas páginas de La cartuja de Parma en 53 días. Por muy reflexivos y cerebrales que queramos ser, cuando escribimos hay una gran parte que se nos escapa.

2 comentarios:

RosaMaría dijo...

Pues de eso se trata, todo está en uno, y así lo expresa el escritor, avezado o no, a sabiendas o no. ¿Porqué no escribes desde hace tano? Deseo que estés bien.Un saludo.

Miguel Sanfeliu dijo...

Tienes razón, tengo este blog un poco abandonado, aunque sigo añadiendo citas de vez en cuando. Suelo ser más regular en mi otro blog "Cierta distancia".
Un saludo y gracias por los comentarios.