Necesito sentir que ha llegado el momento de sentarme a trabajar. Si no, prefiero esperar. Esto no tiene nada que ver con la paz mental, la tranquilidad o la apertura de miras; es simplemente una sensación. Cuando me llega el momento, me pongo a trabajar disciplinadamente. Me zambullo en el relato durante tres o cuatro horas diarias, produciendo cada jornada casi la misma cantidad de páginas. Y, puesto que soy mi primer lector, necesito desconocer lo que va a ocurrir, si no resultaría aburridísimo.
3 comentarios:
El gran Murakami... me encanta hasta la forma en que explica su método de trabajo.
¿Ese párrafo viene en "De qué hablo cuando hablo..."?
No, la cita la saqué de una entrevista que se publicó en un suplemento dominical.
Un saludo.
Estoy esperando ese momento, es una gran lección de disciplina.
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